martes, noviembre 21, 2006

COMPLEJO DE INFERIORIDAD (tercera parte)


Continuando con nuestro estudio científico de los síntomas que demuestran día a día las tiernas avecillas del rosedal, veremos dos complejos que van completando el cuadro general de la triste realidad rojinegra.
Complejo de Alejandro: Resentimiento del hijo contra el padre. Se cuenta que Alejandro Magno, al enterarse de los triunfos bélicos de su padre Filipo de Macedonia, exclamó con ira y desaliento: "Mi padre no me deja ya nada por conquistar". En este caso los psicoanalistas hablan de una "ofensa narcisista del yo".
Como vimos en la Parte II de este estudio el narcisismo es una de las características de un leproso. Por eso constituye una ofensa a su decaído y maltratado yo, esa máxima que pregonamos los canallas. “Primeros en todo”. No es un invento nuestro, todos sabemos quién fue el primer club en ser fundado, quien ganó el primer torneo a nivel nacional, el primero a nivel internacional, y pudiéramos seguir mencionando todas las cosas a la que papá llegó primero. Por eso entendamos la frustración pechifresca. No les queda nada a lo cual llegar primero. Excepto a la deshonra como en el caso del abandono.
Complejo de Aristóteles: Rebelión del hijo contra el padre, del discípulo contra el maestro. El nombre alude a la oposición que tuvo Aristóteles hacia su maestro Platón. El discípulo trata de destruir la obra de su iniciador para imponer la suya, nueva y propia.
Acá los ejemplos se vuelven cada vez más claros. Primero fue el Gigante y ellos salieron con el Goloso. Primero fue la palomita de Aldo y ellos salieron con el vuelo del pájaro. Primero Solari los llamó “Pecho frío” y ellos salieron con lo de Bauza. Así podemos enumerar más de mil ejemplos de rebeliones fallidas contra lo establecido, contra la realidad que no pueden modificar y que sienten en su interior que perdurará por siempre.
Vale la pena remarcar que estos complejos son muy pesados para aquellos que los sufren y que su mísera realidad los agobia. Cada día de sus vidas sienten en su inconsciente una severa carga que no pueden soportar y encuentran estos mecanismos para intentar zafar. Pero no hacen otra cosa más que agravar su mal.
Pongámonos, por más repulsión que nos cause, un momento en el lugar de ellos. Sintamos la frustración enorme de Alejandro y Aristóteles. Como venimos repitiendo en todas estas entregas, esto es científico no es chamullo.
En la última parte del análisis conoceremos tres compensaciones más que terminan de delinear los síntomas del complejo de inferioridad pingüino. El complejo de Eróstato, la agresividad exagerada y la paranoia. Para dejar en el último capítulo un mensaje de esperanza porque la cura a todos estos males existe y para que nosotros los canallas ayudemos a ese misericordioso, magnánimo, altruista, filántropo y compasivo fin.
Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte I)”
Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte II)”

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