miércoles, septiembre 19, 2007

martes, diciembre 05, 2006

complejo de inferioridad ( parte final)


Finalmente arribamos a las conclusiones de este estudio científico que nos ha aclarado a los canallas el porqué de las ridículas conductas de los pecho fríos.
Esta parte va a estar divida en dos. Consejos para los canallas de cómo actuar ante estos desdichados seres y para nuestros lectores desesperados y carentes de personalidad de los gélidos confines de don López.
Vamos a empezar por lo primero. Para los canallas.
Comprendamos claramente que sus actitudes son enfermizas. Producto de un complejo de inferioridad galopante. Como fue explicado en las partes II, III y IV. Es muy feo padecer de este complejo y nosotros como personas de bien no podemos aprovecharnos de ello. Demasiado dura es su realidad que no quieren enfrentar, para que nosotros se la refreguemos en cada oportunidad que tengamos. Ellos la conocen, no la aceptan porque les duele y por eso se enferman.
Dejemos a nuestro hijo bobo con su complejo, que es la mejor forma de ayudarlo, vayamos por objetivos más superadores. Sigamos las enseñanzas del Gran Lama en sus encíclicas ODIUM INUTILIS y DESTINUS MAGNUM. Dejémosles a ellos la refriega cotidiana con el vecino. Ante sus agresiones, mentiras y actitudes que fueron descriptas en este estudio debemos contestarles con dos palabras solamente “Hacete tratar”.
Si el desdichado ser en cuestión está afectivamente ligado de alguna u otra manera a nosotros. Podemos con paciencia explicarles porque si mienten sufren el complejo de Munchaüsen o si pierden la identidad padecen el de Aristóteles y así sucesivamente con todo lo que nos puedan decir.
Para ustedes leprosines lectores.
Hagan un examen profundo de sus seres. Repasen cada uno de sus síntomas. Estas notas no fueron hechas con odio. Fueron hechas con valores filantrópicos. Sálvense si es que pueden.
Según el libro de Ansbacher y Ansbacher, 1956, p. 335
“El paciente debe llegar a entender la naturaleza de su estilo de vida y sus raíces en sus ficciones de autocentramiento. Esta comprensión (o “insight”) no puede forzarse: Si le decimos simplemente a un paciente “Mire, éste es su problema”, sencillamente el mismo se volverá atrás buscando nuevas vías para mantener sus fantasías. Por tanto, debemos llevar al paciente a un cierto estado afectivo que a él le guste escuchar y que quiera comprender. Solamente a partir de aquí es que puede influenciarse a vivir lo que ha comprendido. Es el paciente, no el terapeuta, el que será finalmente responsable de curarse.”
Desde canalla.com hicimos todo lo humanamente posible. Decirte “Acomplejado!” sería ahondar más tu profunda crisis. Como nuestro fin es honorable te decimos “Hacete tratar!”.

martes, noviembre 28, 2006

complejo de inferioridad ( cuarta parte)


Esta es la última parte del análisis de los síntomas que aquejan a los caballeritos del rosedal, autodenominados pechos fríos.
Complejo de Eróstato: Según la leyenda, Eróstrato incendió el templo de Diana, en Éfeso, para pasar a la posteridad, ya que no tenía ningún mérito para conseguir fama. Forma peculiar el complejo de inferioridad de gran incidencia criminógena. No importan los medios con tal de distinguirse, sobresalir, que se hable de uno. Declaración frecuente en los cuarteles de policía: "Lo hice porque quería salir en los medios".
Así es como los leprosines intentan sobresalir siendo transgresores de la ley arrojando butacas o piedras al campo de juego intentando suspender los partidos. Arrojando piedras para romper todos los comercios de la Avenida Avellaneda. Peleándose con la policía. Rompiendo móviles, autos y lo que encuentran a su paso. Su objetivo es llamar la atención. Hasta hicieron como que querían linchar a un referí. La indiferencia del mundo ante su (in)existencia los obsesiona y reaccionan de la peor manera.
Toda esta agresividad exagerada, fuera de límites racionales ¿a qué no saben síntomas de qué son? Acertaron amigos lectores. Una de las compensaciones del complejo de inferioridad también es la agresividad exagerada. En realidad es la compensación que demuestra un grado de enfermedad avanzada.
El último síntoma que vamos a analizar es un trastorno de personalidad muy frecuente, la paranoia. El individuo paranoide siempre piensa que es juzgado, amenazado o perjudicado por los demás. Estas personas se caracterizan por estar tensas, incapaces de relajarse, no aceptan críticas y tienen poco o ningún sentido del humor. La paranoia es llamada popularmente complejo persecutorio.
Demás está decir la cantidad de veces que hemos escuchado, nos cagan los referís, nos robaron el partido, la policía es de Central, La Capital es de Central, los medios son de Central, etc. Observen como no solo se sienten perjudicados y perseguidos sino como atribuyen su complejo persecutorio a Central. Detrás de todos sus males ven la mano negra de un canalla que los perjudica. Atribuyen sus fracasos a la mano negra.
Finalizando este capítulo los invito a reflexionar sobre todos estos síntomas estudiados en las partes II, III y IV. Veremos como muchos de los complejos están relacionados, se manifiestan en distintas combinaciones y de que manera no falta ninguno en la vida cotidiana del leproso. También es importante notar la continua frustración en la que se hallan sumergidos y que es el origen de sus actos.
No es broma, es científico, es una enfermedad, en la última parte de este informe veremos como tratarla. Porque todos nosotros tenemos algún pingüinito enfermo acomplejado cerca y es nuestro deber actuar en consecuencia ante tan triste realidad.

Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte I)”
Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte II)”
Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte III)”

martes, noviembre 21, 2006

COMPLEJO DE INFERIORIDAD (tercera parte)


Continuando con nuestro estudio científico de los síntomas que demuestran día a día las tiernas avecillas del rosedal, veremos dos complejos que van completando el cuadro general de la triste realidad rojinegra.
Complejo de Alejandro: Resentimiento del hijo contra el padre. Se cuenta que Alejandro Magno, al enterarse de los triunfos bélicos de su padre Filipo de Macedonia, exclamó con ira y desaliento: "Mi padre no me deja ya nada por conquistar". En este caso los psicoanalistas hablan de una "ofensa narcisista del yo".
Como vimos en la Parte II de este estudio el narcisismo es una de las características de un leproso. Por eso constituye una ofensa a su decaído y maltratado yo, esa máxima que pregonamos los canallas. “Primeros en todo”. No es un invento nuestro, todos sabemos quién fue el primer club en ser fundado, quien ganó el primer torneo a nivel nacional, el primero a nivel internacional, y pudiéramos seguir mencionando todas las cosas a la que papá llegó primero. Por eso entendamos la frustración pechifresca. No les queda nada a lo cual llegar primero. Excepto a la deshonra como en el caso del abandono.
Complejo de Aristóteles: Rebelión del hijo contra el padre, del discípulo contra el maestro. El nombre alude a la oposición que tuvo Aristóteles hacia su maestro Platón. El discípulo trata de destruir la obra de su iniciador para imponer la suya, nueva y propia.
Acá los ejemplos se vuelven cada vez más claros. Primero fue el Gigante y ellos salieron con el Goloso. Primero fue la palomita de Aldo y ellos salieron con el vuelo del pájaro. Primero Solari los llamó “Pecho frío” y ellos salieron con lo de Bauza. Así podemos enumerar más de mil ejemplos de rebeliones fallidas contra lo establecido, contra la realidad que no pueden modificar y que sienten en su interior que perdurará por siempre.
Vale la pena remarcar que estos complejos son muy pesados para aquellos que los sufren y que su mísera realidad los agobia. Cada día de sus vidas sienten en su inconsciente una severa carga que no pueden soportar y encuentran estos mecanismos para intentar zafar. Pero no hacen otra cosa más que agravar su mal.
Pongámonos, por más repulsión que nos cause, un momento en el lugar de ellos. Sintamos la frustración enorme de Alejandro y Aristóteles. Como venimos repitiendo en todas estas entregas, esto es científico no es chamullo.
En la última parte del análisis conoceremos tres compensaciones más que terminan de delinear los síntomas del complejo de inferioridad pingüino. El complejo de Eróstato, la agresividad exagerada y la paranoia. Para dejar en el último capítulo un mensaje de esperanza porque la cura a todos estos males existe y para que nosotros los canallas ayudemos a ese misericordioso, magnánimo, altruista, filántropo y compasivo fin.
Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte I)”
Link relacionados “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte II)”

martes, noviembre 14, 2006

COMPLEJO DE INFERIORIDAD (segunda parte)



El Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte II)
En esta parte del documento analizaremos porque los pingüinos inventan cosas que no existen, pretenden ser algo que no son y mienten casi continuamente.
Ya fue explicado en la Parte I como surge el Complejo de Inferioridad, ahora vamos a ver como intentan compensar el sentimiento de frustración continuo en el que viven y cuales son los mecanismos que utilizan.
Complejo de Münchausen: Mentiras, historias inverosímiles en las que el narrador, protagonista de sus cuentos, se impone como "superior" sobre sus oyentes. Mecanismo de compensación a una situación de inferioridad. El barón de Münchausen protagoniza tres novelas del siglo XVIII en las que relata aventuras extraordinarias e inverosímiles que lindan con el absurdo.
Dos ejemplos de la montaña que conocemos todos los canallas:
A – Las penosas historias inverosímiles que ni ellos se creen, 40000 de visitante, el más popular, la hinchada que nunca abandona, etc.
B – La grotesca historieta del pasquín local de un tal Maus y alguien más, donde intentan contar una nueva historia del fútbol rosarino, carente de veracidad y en efecto resulta el perfecto ejemplo del Complejo de Münchausen
Narcisismo: El narcisista es aquella persona que exige que la admiren por sus logros, pide aplausos y atención. Usualmente se exhibe como alguien con muchos méritos -aunque en realidad nos los tenga; a la vez es incapaz de comprender los sentimientos ajenos y padece graves crisis de envidia por los éxitos o logros ajenos
Algunos ejemplos, entre otros tantos:
A – Exaltan y pretenden ser reconocidos por sus dos finales de Libertadores PERDIDAS y menosprecian el único título internacional oficial obtenido por un equipo de la ciudad. Cuando ellos, en verdad, no fueron capaces ni de clasificar a tal evento.
B – Festejan seis campeonatos locales. ¿No es suficiente mérito festejar cinco? Prueba de su complejo de inferioridad. No les alcanza con su triste realidad, deben pretender ser más todo el tiempo, para lograr llamar la atención.
C – Maradona jugó unos partidos en nob y eso para ellos es un inmenso éxito, un logro muy importante, algo por lo que deben ser aplaudidos y según ellos el resto debemos llorar porque no lo tuvimos.
Complejo de superioridad: Presencia anormal del afán de superioridad caracterizado por la tendencia narcisista a considerarse especial y con más valor que las otras personas. En el fondo de este complejo, de manera oculta, subyace el complejo de inferioridad.
Nada más que agregar. Cualquiera de nosotros puede agregar miles de ejemplos que ratificarán estos comportamientos. Como aclaramos desde un principio. Este estudio tiene rigor científico. Los que deseen pueden consultar la extensa bibliografía escrita al respecto.
En la siguiente entrega analizaremos otros síntomas del Complejo de Inferioridad Pingüino, los complejos de Aristóteles y de Alejandro.
Link relacionados: “Complejo de Inferioridad Pingüino (Parte I)

martes, noviembre 07, 2006

COMPLEJO DE INFERIORIDAD (primera parte)



El complejo de inferioridad pingüino (Parte I)
Esta es la primera parte del estudio psicológico y sociológico de los pingüinos, para que nosotros los canallas sepamos cómo reaccionar frente a sus continuas mentiras, delirios de grandeza, falta de identidad y agresiones cada vez más frecuentes.
En primer lugar recordemos la definición del complejo de inferioridad, según Jahn “El de inferioridad, denominación empleada por Adler para designar de forma genérica el conjunto de actitudes o conductas dependientes de un sentimiento de inferioridad o las reacciones de la persona frente al mismo. Lo definió como el conjunto de sentimientos de menosprecio de sí mismo que obran en el subconsciente para producir timidez o, como compensación, una agresividad exagerada y expresión de superioridad”.
Vamos por partes. Adler fue un discípulo de Freud que por diferencias en las teorías de su maestro fundó una nueva rama del psicoanálisis que es la Psicología Individual. Que fundamentalmente define a la psicología como una ciencia integral no sólo del hombre sino también de su entorno familiar y social.
El sentimiento de inferioridad según Adler es común a todas las personas y un rasgo común para todo ser humano. No representa en sí mismo una enfermedad, sino por el contrario es la fuerza impulsora de todo ser humano para afrontar la vida personal y social.
Este sentimiento de inferioridad se transforma en complejo para aquéllas personas que reniegan de su realidad por ser o sentirla “inferior” a la de otras personas. Niegan sus cualidades y características en pos de lo que quisieran ser. En lugar de aceptar sus deficiencias, sus reales carencias y proponerse la superación, caen en mecanismos de defensa para intentar apaciguar la frustración continua que les produce su realidad no aceptada.
He aquí donde surge el llamado complejo de inferioridad. La persona no se acepta a sí misma tal cual es y genera mecanismos ficticios para lograr satisfacción llamados en psicología compensaciones.
Esos mecanismos para lograr satisfacción sin superación del sentimiento de inferioridad son:
- Expresión de superioridad lo que deriva posteriormente en un Complejo de superioridad - Este complejo busca esconder su inferioridad a través de pretender ser superior- Narcisismo – exaltación del yo muchas veces mediante mentiras.- Complejo de Münchausen – Pérdida de identidad – mentiras e historias inverosímiles de las que el autor es el protagonista- Complejo de Alejandro – Envidia y odio por los éxitos del padre- Complejo de Aristóteles – Intento de destrucción de la obra del padre para imponer la propia.- Complejo de Eróstato – Hechos violentos o criminales para llamar la atención.- Agresividad exagerada- Paranoia o Complejo persecutorio - El individuo paranoide siempre piensa que es juzgado, amenazado o perjudicado por los demás.
Todos estos mecanismos o compensaciones conforman el Complejo de Inferioridad Pingüino. Este documento y sus capítulos siguientes tendrán como objetivo dar al canalla herramientas para entender este fenómeno y obrar en consecuencia. Como buenos padres debemos ayudar a nuestros hijos bobos a superar sus deficiencias. Fundamentalmente con el ejemplo.
En el próximo capítulo analizaremos tres de las compensaciones más frecuentes en los pingüinos. El complejo de superioridad, el complejo de Münchausen y el narcisismo. Mediante ejemplos concretos de conductas a lo largo de su triste historia comenzaremos a entender una de sus enfermedades y al final de este trabajo conoceremos la cura.

viernes, noviembre 03, 2006